lunes, 24 de septiembre de 2007

Apocalipsur: Un nuevo respiro


Cinco años después de haber terminado de rodar la cinta, haberla presentado en festivales como el de Guadalajara y resultar ganador de un premio India Catalina, Javier Mejía presenta su ópera prima, una cinta que reivindica la visión de su generación frente al narcotráfico.

Medellín continúa dejando mucha tela para cortar con su inacabada violencia de finales de los ochenta. Una época de narcotráfico, delincuencia y sicariato, que ha sido reflejada en cintas como "Rodrigo D no futuro", donde la población de las comunas se convertían en el personaje principal, la cuna de la violencia y sus jóvenes las principales víctimas. Pero una nueva cinta refresca este conflicto, situándose desde un punto distinto y dándoles voz a otros con vivencias distintas.

Apocalipsur es el nuevo respiro que retoma una capital paisa violenta, vivida a través de jóvenes de estrato medio y alto, testigos de la injusticia social. La ópera prima de Javier Mejía se convierte en el relato de una historia, llena de contrastes, todas bajo un hilo conductor, 'EL Flaco', un joven con dinero, que huye al exterior por las continuas amenazas y por el cual sus amigos se mantienen unidos.

Malala una mujer agobiada, Caliche, compañero de cautiverio del flaco, Pipe un paralítico adicto a los narcóticos y la comadreja; se unen en un viaje a bordo de una camioneta, donde se desarrolla gran parte de la historia, para recoger luego de ocho meses al flaco. Droga, riesgo, reflexión y hasta una iguana (Mariguana), hacen parte de un viaje frenético que deja ver el gran significado de amistad que existe en la comunidad paisa.

El retrato de otros colombianos se empieza a mostrar, de unos antioqueños cansados de los humos de sus paisanos, que se atreven a criticar la vida fácil de un país azotado por la violencia y del poder de unos personajes rodeados de extravagancias. "Es una nueva voz entre las tantas que necesita expresar la realidad que ha dolido y duele, es una reacción de una juventud que creció a la sombra del narcotráfico y la violencia a sus espaldas", afirma Enrique Patiño, editor general de la revista Plan B.

La época de Pablo Escobar y de narcotraficantes, vuelve a ser contada, pero ahora a través de nuevos lenguajes y propuestas, como la califica Juan Ensuncho Barcena, guionista y periodista colombiano: "Una película de carreteras- "road movie"- que es una demostración de cine de autor con alta dosis de poesía e ironía que no es común en nuestro cine" y agrega que será un hito en la cinematografía nacional, pues no recuerda otra película que pueda ser "de culto" en Colombia.

Mientras que para algunos expertos como Juan Ensuncho Barcena es una cinta que refleja su propia generación y que resulta innovadora, para otros como Enrique Patiño, es tan sólo un retrato del colombiano que somos todos, pero que no marca una tendencia y mucho menos rompe con los formatos. Pero ambos bajo un común denominador una película que sirve para reinventar la historia, reconstruir el pasado, reconocer los errores y en mayor medida una medicina "que nos ayudará a cerrar nuestros múltiples duelos de una manera tan bella".

www.apocalipsur.com

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