sábado, 11 de agosto de 2007

PRESUPUESTO DE 2008 TAMBALEA POR CRISIS HIPOTECARIA DE EE.UU.


El pasado 27 de julio de 2007, el ministro de Haciendo Oscar Iván Zuluaga, presentó ante el Congreso la iniciativa más importante de la legislatura para el campo económico. El proyecto de ley de presupuesto para el 2008 quedó en manos de los parlamentarios hace más de quince días. 125,7 billones de pesos es la cifra que el Gobierno aspira financiar para el próximo año, el sexto, para el presidente Álvaro Uribe.

Una iniciativa que respecto a la proyección del presupuesto anterior, varió un 7,4 por ciento. Sin embargo el Gobierno buscó primero establecer los gastos y desde éstos buscar los ingresos para financiarlos. Algunos de éstos son las transferencias de Ecopetrol al presupuesto nacional (3,8 billones) y 66,2 billones que aportarán los impuestos. El déficit no disminuirá, por el contrario puede llegar a ser mayor del 3,3 por ciento que veníamos acostumbrados.

El gasto de funcionamiento se incremento en un 10,2 por ciento, quedándose finalmente con el 57 por ciento de la torta del presupuesto nacional. Mientras que el servicio de la deuda sólo aumentó un punto, quedando en 39 por ciento. Un manejo prudente de la deuda que pretende destinar cualquier aumento extraordinario al saldo de la misma. En cuanto a la inversión tan sólo el 20 por ciento se tiene proyectado.

El incremento más notable es el destinado al financiamiento de gastos asociados a la defensa y a la seguridad del Estado, de 1,17 billones de pesos se pasó a 3,6 billones. Mientras que las inversiones sectoriales como el transporte, industria y comercio han sido descuidadas, llevando a un crecimiento negativo. El destino del gasto público empieza a preocupar en la medida en que deja a un lado los sectores donde debería existir mayor inversión. La competitividad que generaría el apoyo a la investigación o a la industria es algo que no parece preocuparle al Gobierno Central.

La aparente bonanza fiscal que atraviesa el país ha llevado a optar por no vender su parte en ISA e Isagén y aumentar el endeudamiento externo en 1300 millones de dólares, para estimular la revaluación del peso. Sin embargo el pasado 11 de agosto, el dólar volvió a recuperarse por encima de los dos mil pesos, lo que le dificultaría al gobierno conseguir préstamos baratos en el exterior. Reconsiderar la venta de ISA por 2700 millones de dólares llevaría a “reducir la deuda externa en un 12 por ciento”, aseguró la Comisión del Gasto Público.

A pesar de que en el presupuesto se vaticino una devaluación del 8 por ciento para fines del 2008, la proyección empieza a convertirse en una realidad. “Si la crisis hipotecaria en EE.UU. continúa, los efectos para Colombia serían peores, pues podrían implicar menores exportaciones”, afirmó Any Peñaranda, jefe de investigaciones del Banco de Bogotá. El Gobierno debe realizar presupuestos que le apunten a otro tipo de inversiones, para que en casos como éste, no dependamos tanto del mercado mundial, sino estemos confiados en un mercado interno competitivo.

No hay comentarios: